El pasado 22 de octubre se hizo el lanzamiento en todo el mundo. El nuevo sistema operativo se destaca por su rapidez, por el fácil acceso a aplicaciones y archivos y por la inclusión de nuevas funcionalidades que facilitan el uso de la PC. Se puede adquirir en equipos nuevos y a fines de noviembre se lanzarán las versiones hogareñas en caja para realizar upgrades.
Existen seis versiones, Starter (recomendada para los que recién se inician en el uso de la PC y sin la limitación de tres aplicaciones que estaba en versiones anteriores), Home Basic, Home Premium (la recomendada para usuarios hogareños), Professional (para pymes y mercado corporativo), Enterprise y Ultimate. Cada una de estos productos cuenta con todas las funcionalidades de las versiones de menor gama. Además, desde Windows 7 Pro en adelante se incluye un XP virtual embebido (XP Mode), que permite ejecutar aplicaciones creadas para este sistema operativo, facilitando de esta manera la adopción del nuevo SO.
Principales características
Con los U$S 9.500 millones que invierte en I+D anualmente, Microsoft pudo liberar al mercado un sistema operativo que, en una primera impresión, hará olvidar rápidamente a los usuarios la no tan buena experiencia obtenida con el criticado Windows Vista.
La primera impresión es que los ocho años de espera –desde el lanzamiento del XP– al menos valieron la pena. Ya desde el inicio demuestra significativas diferencias con su predecesor: sin entrar en mayores detalles, en la presentación a la prensa se pudo probar una netbook con 1 GB de RAM funcionando perfectamente con un Windows 7 Ultimate, la versión de más alta gama lanzada por la compañía.
Asimismo, en la demostración realizada por Pablo Folgueiras, director de Negocios de Productos Windows para PCs de Microsoft, las notebooks instaladas con diferentes “sabores” de Windows 7 arrancaron y se apagaron en menos de cinco segundos. Incluso el ejecutivo recomendó no apagar más el equipo sino que optar por la opción de “suspensión”, con el mismo resultado.
Con esa misma rapidez el usuario puede acceder a diferentes funcionalidades, aplicaciones y archivos realizando una búsqueda desde el menú inicio y haciendo clic en la aplicación deseada, es decir, sin necesidad de conocer donde se ubica dicha funcionalidad.
Otras de las funcionalidades que mejoran la usabilidad es que permite conectar cualquier dispositivo o red Wi-Fi con un solo clic, también crear una red virtual hogareña con la misma facilidad (a partir de Home Premium), pudiendo acceder a periféricos conectados a otros equipos de la misma o, por ejemplo, reproducir un video en una PC ejecutándolo desde otra. También realizar copias de seguridad o crear una imagen del equipo en cuestión como resguardo ante cualquier inconveniente, de manera tal de no perder los programas instalados.
En Windows 7 se puede mantener un programa abierto en la barra de tareas para acceder a él en un solo clic, hacer vistas previas deslizando el mouse sobre los íconos, y hasta reproducir y detener un video desde la misma vista previa. Otro de los “chiches” incorporados es que al tener dos ventanas abiertas que el usuario quiera comparar el SO automáticamente hace que cada una de ellas ocupe media pantalla, además de una función “shake” que hace que el resto de las ventanas se minimicen.
Además, incluye funcionalidades para lograr un uso optimizado de la energía, tecnología multi-touch y comando por voz para abrir aplicaciones o “escribir” en un documento.
Microsoft informó que ocho millones de personas en el mundo probaron las versiones beta de Windows 7 y que tomaron notas de las sugerencias de estos usuarios. Ahora llegó el turno del mercado de tener la experiencia y dar su propio veredicto.